(AP Noticias) Una aclaración necesaria y definitiva
Una aclaración necesaria y definitiva
Por Gonzalo Devetter.
Ante los reiterados agravios, ataques personales y descalificaciones que recibo en redes sociales, muchas veces desde perfiles falsos, considero oportuno realizar una aclaración, por primera y última vez. No porque necesite justificar mi trayectoria, sino por respeto a quienes me conocen y se preocupan por estas situaciones.
Durante mi gestión como Secretario de Hacienda trabajé con absoluta responsabilidad, compromiso y profesionalismo. Los resultados están a la vista: una capacidad de financiamiento municipal sin precedentes, un crecimiento histórico de la participación de los recursos propios, una inversión extraordinaria en maquinaria y bienes de capital y uno de los planes de obras públicas más ambiciosos de nuestra ciudad, sostenido con recursos municipales, sin financiamiento nacional ni provincial.
Todo ello con una seria planificación fiscal, equilibrio financiero, sin deuda consolidada y con una deuda flotante de escasa significación presupuestaria, propia del funcionamiento administrativo y de los plazos habituales de pago del Municipio.
Mi renuncia a la Secretaría de Hacienda fue una decisión estrictamente personal, motivada por el desgaste de años de responsabilidad, razones familiares y cuestiones de salud que pertenecen a mi ámbito privado. Fue una decisión meditada, tomada en excelentes términos con el Intendente y con todo el equipo de gobierno, con quienes mantengo una excelente relación.
A propuesta del propio Intendente, acepté continuar colaborando como Coordinador de la Unidad Ejecutora Municipal, con la responsabilidad de impulsar y culminar proyectos estratégicos para nuestra ciudad, muchos de los cuales ya venía llevando adelante desde mi función anterior. Una decisión que también responde a mis principios y al compromiso de terminar aquello que uno comenzó.
Quiero dejar algo absolutamente claro: mi actual función es estrictamente política, transitoria y sujeta a la decisión del Intendente o a la finalización de su mandato. No implica estabilidad alguna en ese cargo. Se trata de un área unipersonal, sin secretarios ni estructura administrativa adicional. Además, mi remuneración es inferior a la que percibía como Secretario de Hacienda, por lo que este cambio representa un ahorro para el Municipio y no un mayor costo.
También quiero recordarles a quienes tanto cuestionan mis remuneraciones que, cuando ejercí como Viceintendente, renuncié voluntariamente a percibir la dieta que legalmente me correspondía. Estaba facultado para cobrarla y decidí no hacerlo. Un antecedente que algunos parecen olvidar convenientemente.
Resulta llamativa la preocupación selectiva de ciertos sectores opositores, que cuestionan permanentemente mi situación, pero no manifiestan la misma preocupación frente a funcionarios provinciales o nacionales que, además de sus responsabilidades de gobierno, integran directorios de empresas estatales o mixtas y otros organismos públicos, como ENERSA en nuestra provincia o el INTA a nivel nacional. Sería interesante que aplicaran el mismo criterio de transparencia, austeridad y responsabilidad para todos, especialmente cuando se trata de la acumulación de cargos y remuneraciones públicas.
También resulta paradójico que algunas de las personas que me critican hayan formado parte del propio Estado o tengan familiares directos que actualmente desempeñan funciones públicas, incluso en el Gobierno Nacional. Sin embargo, cuestionan la función pública como si trabajar para el Estado fuera algo reprochable.
Yo creo en el Estado y defiendo su rol. Un Estado necesario, eficiente, austero, responsable y al servicio de la comunidad. Lo que cuestiono es la doble vara de quienes desacreditan sistemáticamente la función pública, pero no aplican los mismos criterios cuando se trata de su propio entorno.
Para quienes desconocen mi trayectoria, hace más de 20 años que ejerzo independientemente como Contador Público, con un estudio profesional en nuestra ciudad desde el cual asesoramos a más de 70 comercios y empresas locales. Mi trayectoria laboral y profesional nunca dependió exclusivamente de la función pública.
Siempre elegí trabajar, asumir responsabilidades y responder con hechos. Jamás utilicé las redes sociales para agraviar o descalificar a nadie. Lamentablemente, algunos confunden la libertad de expresión con el derecho a atacar sistemáticamente a las personas, muchas veces escondidos detrás de perfiles falsos o de un teclado. Incluso resulta sorprendente que algunos de quienes descalifican públicamente después saluden cordialmente cuando nos encontramos personalmente.
No voy a responder agravios con agravios. Acepto las críticas, incluso las más exigentes, cuando se realizan con respeto y fundamento. Lo que no acepto es la mentira, la descalificación personal y la mala fe.
Estoy absolutamente tranquilo con mi trayectoria, con las decisiones que tomé y con el trabajo que sigo realizando. No necesito demostrar permanentemente quién soy ni qué hice. Los números, los resultados y más de dos décadas de ejercicio profesional hablan por sí solos.
Esta será mi última aclaración sobre el tema. No me preocupan las capturas de pantalla, los comentarios malintencionados ni lo que algunos decidan seguir publicando. Tengo cosas mucho más importantes a las cuales dedicar mi tiempo.
No necesito convencer a quienes han decidido descalificarme. Mi respuesta seguirá siendo la misma de siempre: trabajo, compromiso, respeto y resultados.
Villaguay 2026-10-21